Feliz día del Padre
¡Feliz del padre!
Hoy en día, los varones que son padres tiene un protagonismo muy diferente, disfrutan de ir a las ecografías, de estar en el parto, de preparar el cuarto de su hijo, bañarlos, cocinarles, llevarlos al jardín, a la cancha a ver su equipo preferido, en fin miles de vivencias que van construyendo este vínculo paternal.
La primera experiencia de sentirse papá
Uh! ¡Soy papá!… ¿Cuándo lo sienten, cuándo lo manifiestan o en qué experiencia? Quizás junto a su primera ecografía, en el momento del parto, o simplemente desde que supiste que ibas a ser papá.
Cada hombre vive su propia experiencia, donde hay momentos maravillosos y otros más difíciles, pero con muchas experiencias para aprender y crecer.
En los primeros momentos de vida de su hijo
Es de vital importancia que se encarguen de la maravillosa y ardua función de cuidar a su pareja, para que ella pueda dedicarse a su bebé. Si él puede cuidarla, ella se sentirá más sostenida emocionalmente y así le brindara sostén emocional a su bebé.
Esta primera experiencia de sentirse papá es un momento único y que marcara en lo más profundo de su vida como una como una vivencia irrepetible, seguramente generará muchísimas emociones. Día a día irán descubriendo de qué se trata ser papá.
¿Cuándo vos sentiste esta primera experiencia?
Hoy quiero compartir con vos algunas experiencias de papás:
Pablo Bustos
Despachante de Aduanas y papá de Camila (Pini) de 11 años.
Mi experiencia fue en el parto de Pini, cuando ella nació la enfermera le hablo a la mamá diciéndole que le parecía que el papá se sentía mal, y yo le dijo que no, que estaba así porque estaba emocionado con el nacimiento de Pini.
Julio Larrouy
Ingeniero en Salud, Seguridad e Higiene y papá de Dolores (Loli) de 4 años.
En el momento del nacimiento, como ella nació por cesárea, yo estaba allí con toda la vestimenta. Así que una vez que salió a Vero la siguieron atendiendo y a Loli la agarraron con un sabanita, le pusieron un gorro y el médico me dije “acompañame”. Entonces fuimos a una salita bien chiquita con mucho calor, hacia como 36 grados para que ella no perdiera el calorcito, la revisaron, bañaron y la cambiaron. La dejaron ahí y me dijeron “ya venimos”. Me quede solo con ella, envuelta y con los ojitos abiertos mirándome. Ahí sentí, que quería ser el mejor papá del mundo, cuidarla y quererla. Es la relación que tenemos hasta hoy día. Te lo cuento y se me pone la piel de gallina.
César Soria
Productor asesor de seguros y músico, papá de Sofía de 8 años y Martina de 4 años.
Una experiencia muy fuerte fue cuando nació Sofí. Ese día cuando nos levantamos, desayunamos y me fui con la sensación de que tenía que volver en cualquier momento, llegue al trabajo y Marina sintió los primeros síntomas, me llama al celular y no se porque ya había pedido irme del trabajo. Ella estaba en casa. Luego me dejaron salir a las siete de la tarde y me fui en el auto rapidísimo, había un tráfico terrible. Ella se interno en la Clínica y cuando estoy llegando por la Avenida me agarra la barrera del tren. Eran las 20. 53 horas cuando detengo la marcha y espero que pase el tren sentí un cosquilleo en todo el cuerpo y muchas ganas de llorar se me cayó un lagrimas, levanta la barrera y sentí que mi hija había llegado.
Cuando llego a la clínica, ya sabía que Sofi estaba en este mundo y entre tranquilo pero emocionado, ella nacióa las 20.55 horas. Entre a la sala de parto y Sofi lloraba pero con una angustia, entonces viene la partera y me pregunta si quería cargarla, me puse una ropa que me dieron y ella lloraba muy fuerte, pero cuando me la dio …dejo de llorar y sentí que me lo recrimino porque movía la cabecita y me pasaba la factura, lo bueno es que la gorda pero no lloro mas, se calmo totalmente y a los pocos segundos se durmió en mis brazos. Sentí que entendió que papá le pidió disculpas, luego le di la primera mamadera pero ya éramos como pan y mantequilla.

