En contacto con tu bebé
Los bebés poseen un reflejo en los primeros días de vida que se llama “reflejo de prensión palmar”, si le acercamos un dedo en la palma de su mano, él lo agarrará con tanta fuerza y vigor que es capaz de sostener todo su peso colgado. Dicho refleja se va a ir atenuando al finalizar el primer trimestre de vida.
El lactante explora su mundo a través de la mirada y del tacto, estas conductas son utilizadas como forma de comunicación. La capacidad de su mamá de poder detectar estas necesidades del bebé, se llama maternaje. Responderle a estas conductas es ir creando un vínculo muy especial con él, que durará para toda la vida.
Es importante que no te pierdas este contacto con él, que te des tu tiempo para hablarle, sostenerlo, darle confianza; recuerda que el bebé reconoce la voz, de su mamá y también la de su papá, desde la panza.
Si vos te encontrás en situaciones que te cuesta entender a tu bebé, o todo lo que intentaste no funcionó, puedes pedir ayuda, esto no te hará ser una mala madre. Nadie ha nacido sabiendo como ser padres, todos han tenido que ir aprendiendo siendo primerizos o siendo padres por segunda vez; cada hijo es diferente y cada embarazo nos encuentra como padres en momentos diferentes.
¡A disfrutar este mundo de ser padres!

