El parto respetado
Hay muchas cuestiones que andan dando vuelta alrededor de esta instancia, donde finaliza el embarazo y da apertura a la vida extrauterina de nuestro hijo. Hoy quiero hablarles sobre el respeto que debe dársele al parto.
He hablado sobre la importancia de poder elegir el parto, pero hoy quiero dar énfasis en el respeto a esta instancia tan maravillosa.
Respetar significa aceptar al otro como individuo único, con sus propias necesidades y deseos. Con lo cual no hay una forma igual de parir, sino que hay tantas formas de parir como mujeres hay en este mundo.
Para mejorar la calidad de vida de esa mamá, de esa pareja y de ese bebé que está naciendo, es importante poder reparar en el respeto a la forma que ellos eligieron de parir.
Seguramente a lo largo del embarazo o quizás en los preparativos de embarazarse, hay momentos en los cuales las parejas charlan sobre cómo quieren recibir a su bebé, de la misma manera que habrán elegido pasarle música al bebé en la panza, llamarlo por su nombre desde el momento que han sabido su sexo, preparar la habitación con los colores que les gustan o compartir en familia los videos de las ecografías.
¿Qué diferencia hay en involucrarse y no hacerlo?
En tomar las riendas de tu libertad; yo quiero esto, me gusta y le doy el lugar, lo valoro y sobro todo me respeto y respeto el proyecto de pareja que tenemos. Y este respeto se traslada a la relación que estamos construyendo con nuestro bebé.
¿Qué significa el derecho a elegir?
Tiene que ver con el saber, investigar, conocer nuestros derechos y las cantidades de posibilidades que están a nuestra disposición. Cuánto más sepamos y nos conozcamos, tendremos más libertad a la hora de elegir.
Al poder conectarse con ustedes mismas y saber que pueden elegir la forma de parir, podrán charlarlo con su médico y partera, para que te puedan ayudar, acompañar y respetar.
Si aprendemos a respetarnos, respetaremos a nuestros hijos.

